martes, 10 de marzo de 2015

¿La presión acelera los resultados?

Este tema me lo consultaron recientemente en un email. Y debe quedar claro lo siguiente. La presión, ya sea de otros o propia, sirve de algo, si no, no existiría.
Hay mucho que escribir sobre el tema, pero voy a intentar hacerlo de una forma simple. Comenzando por clasificar “la presión” en “sana” e “insana”

¿Por qué sana o insana?

Porque digamos que “la presión” como tal, no es un concepto que se genere automáticamente, porque requiere de la interpretación individual de un acontecimiento o idea. Por ejemplo. Un empresario que dirige su propio negocio, sabe que debe pagar la nómina “X” día del mes, todo su capital está invertido, es decir no tiene exceso de efectivo, por lo que depende de las ventas del negocio, vamos a suponer que las ventas esperadas no cubren el monto de la nómina, entonces, cuando los días para pagar se acercan, puede sentirse presionado y aquí viene las dos interpretaciones:


  • Presión Sana: El empresario interpreta que tiene una gran oportunidad de crecer como ser humano y hombre de negocios, por lo que establece una serie de acciones para cubrir la nómina a tiempo, el hecho de saber que depende de las ventas, hace que la presión le haga pensar más y mejor en cómo resolverlo (estrategia) y se le vienen nuevas ideas a la mente, considera sus opciones, por ejemplo. Lanza un concurso de ventas o un estímulo para acelerar la decisión de los clientes, también considera hacer un cambio en la forma en que paga a todo el mundo, descubriendo que todos querrán aportar ventas y que incluso, todos podrán ganar más dinero y de paso, se resuelve el tema de la nómina. Sabe que tiene el tiempo encima, por lo que además prepara un nuevo plan, en el que considera atraer inversionistas o hacerse de capital mediante algunas operaciones colaterales. Así llega el día del pago de la nómina y el empresario logra cubrirla, aprendiendo que en el siguiente período debe prepararse mejor. También podría suceder que las cosas no salen bien, por lo que enfrentará los nuevos problemas (diseña nuevas estrategias) y al cabo de un tiempo, esta presión sirvió de aprendizaje y como fuerza para impulsarle a tomar mejores decisiones y diseñar estrategias más inteligentes.

  •   Presión Insana: El empresario interpreta ésta situación como la peor que ha vivido hasta el momento, por lo que se empieza a castigar con pensamientos tóxicos, y se cuestiona sobre la decisión de continuar con el negocio, luego reflexiona sobre su mala suerte y toda la responsabilidad que deberían tener aquellos que le heredaron el negocio o los asesores que le aconsejaron invertir en él, incluso culpa mentalmente a su esposa por haberle animado a dirigir este negocio, por lo que se enoja mucho. De pronto comienza a sentir un vacío en el estómago que después se vuelve un dolor, mientras esto sucede, se imagina a su personal reclamándole su ineptitud  y demandándole. Esto hace que la preocupación suba y a veces llega a sentir que la vista se le nubla y se imagina que lo pierde todo, que acabará en la calle y que no puede más con esto. Así pierde el tiempo en preocuparse y por supuesto no toma ninguna acción, por lo que es muy probable que de deshaga de su negocio o que lo quiebre, por no tener el control emocional necesario para utilizar la  presión como impulsor.
Entonces, la presión sí ayuda. Aunque es tema de otra entrada el hecho de esperar a que sientas presión para moverte, porque en realidad no debería de ser así, sin embargo lo que se pretende en esta contribución, simplemente es compartirte para tu reflexión y que veas que es simplemente una cuestión de enfoques. También una cuestión de tiempo, muchas veces se puede hacer algo antes del tiempo en el que llegue dicha situación, si puedes anticiparte, siempre será mejor, por lo que el buen manejo de la presión lo reservas solamente para momentos en que verdaderamente no pudiste hacer algo antes, o para cuando la situación te tomó por sorpresa.

Ya sabes que me gusta recibir  tus comentarios aquí o escríbeme a desarrollayoptimiza@yahoo.com.mx para continuar contribuyendo con tus éxitos.

Un abrazo y hasta pronto.